Tarta de cumpleaños, fruto de una incapacidad mía de diferenciar avellanas y almendras (cuando digo avellanas, puedo referirme a almendras y viceversa, con lo cual digo: lo redondo, y lo aplanado).
También fruto de que, en el original, había turrón y ahora no hay turrón.
Hice un turrón de avellanas así:
Trituré una bolsa de avellanas hasta hacer una pasta.
Incorporé un bote de crema de almendras con fructosa (un bote pequeño). Metí al microondas 2 ó 3 minutos. Dejamos enfriar, y a la nevera.. Al día siguiente, seguimos con la receta.
Ese mismo día de antes, hemos hecho un almíbar con cáscara de naranja, al que al final, echamos un chorro de licor de avellanas.
Emborrachamos un bizcocho (yo lo he comprado).
Mezclamos medio litro de nata montada con el turrón y mezclamos bien. Este es el relleno de la tarta.
Emborrachamos las 3 capas y rellenamos generosamente.
Aparte, hacemos una cobertura de chocolate, con una tableta de chocolate 70% y un chorrito de nata. Al microondas hasta que funda.
Cubrimos la parte de arriba de la tarta.
Aparte, montamos otro medio litro de nata, y mezclamos con otra tableta de chocolate fundido.
Como no tengo manga de boca grande, decoré a lo bruto, con las manos. Le da un aspecto más rústico y más apetecible.
Tarta calórica a más no poder, pero no importa, que ya estamos en Cuaresma (o casi) y toca moderación.